MAE y Elecaustro sellan su compromiso por los páramos en la presa El Labrado.

Con el paisaje de la presa El Labrado operada por Elecaustro, como escenario, la ministra de Ambiente y Energía (MAE), Inés Manzano; el gerente de Elecaustro, Marco Toledo; y los presidentes de las juntas parroquiales de Checa y Chiquintad realizaron una siembra simbólica de especies nativas.

Este acto forma parte de una ambiciosa cruzada por la restauración ecológica de los biocorredores y páramos que inició el pasado 29 de octubre con la firma de un convenio entre el MAE y Elecaustro, en el marco del festival Cuenca Natural Flow, al que asistieron 70.000 personas, cantidad correspondiente al número de especies nativas que serán sembradas.

Para lograr este objetivo, la empresa sumará esfuerzos con seis Gobiernos Autónomos Descentralizados entre ellos: Checa, Chiquintad, Nazón, Paguancay, Guallleturo y Luis Cordero Vega.

El vivero de Saucay, juega un rol protagónico en esta etapa, pues albergará alrededor de 13.000 de las plantas destinadas a la recuperación de nuestros ecosistemas.

Las acciones de reforestación están meticulosamente planificadas para proteger las fuentes de agua que dan vida y energía a la región. El proyecto se desplegará en tres frentes clave: El corredor del Machángara por medio de un esfuerzo articulado con Gualleturo, Nazón, Checa y Chiquintad.

 El área de la central Ocaña a través de la protección de los afluentes del río Cañar en conjunto con el GAD de Paguancay, y la minicentral Gualaceo cubriendo la zona del río San Francisco junto a la parroquia Luis Cordero Vega.

Estas iniciativas que unen el arte con acciones tangibles en territorio demuestran que el cuidado del medio ambiente es una tarea de todos. La protección de las cuencas hídricas no es solo una responsabilidad corporativa, sino nuestro legado para las futuras generaciones comentó la ministra, Inés Manzano.

Se realizó una siembra simbólica de especies nativas en la presa El Labrado como parte de un proyecto de restauración ecológica impulsado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) y Elecaustro. La iniciativa busca sembrar 70.000 plantas en biocorredores y páramos, en coordinación con varios gobiernos locales.

El vivero de Saucay será clave al albergar parte de las plantas, y el proyecto se enfocará en tres zonas principales para proteger fuentes de agua: el corredor del Machángara, la central Ocaña y la minicentral Gualaceo. La propuesta resalta la importancia de la colaboración institucional y comunitaria para la conservación ambiental y el cuidado de los recursos hídricos.